Todo camino empieza con un primer paso. Y mañana, ese paso ha de ser firme en el Estadio Olímpico de Helsinki.
El primer partido oficial que jugará el Real Madrid esta temporada es de esos partidos que tienen trampa. Si gana, que es lo esperado, empiezas La Liga con buena cara, pero si pierde, el rostro de los madridistas estará desencajado.
De todos es sabido que Carleto apostará por los 11 jugadores que le hicieron campeón de Europa. Lógico desde el punto de vista meritocrático y sentimental. En esas aguas, el italiano se mueve mejor que nadie: «Si tú me has traído hasta aquí, déjame que yo te invite a la primera». Coherente.
Bajo mi entender, aunque se trate del primer partido de la temporada, mañana conoceremos algunas claves de lo que quiere el mister para este año, porque este año, tiene una plantilla mucho más compensada.
El sistema no cambiará con respecto al 4-3-3 utilizado el año anterior. El único ajuste táctico, que se mantendrá en un comienzo, será el que ya llevó a cabo en el último tramo de la pasada temporada. Valverde acostado a la derecha para ganar músculo en el centro del campo.
Las dudas vendrán con el desarrollo del partido. Si todo se pone de cara, veremos a Hazard, Rodrygo, Camavinga, Tchouaméni, Asensio o Ceballos (jugadores de medio campo hacia adelante), pero no podremos intuir los planes de Carleto para los partidos importantes.
Eso sí, como el Madrid se vea apurado o por debajo en el marcador, ahí es donde podremos ver la intención del entrenador con la gestión de los jugadores. Apostaría porque Camavinga, Tchouaméni y Rodrygo serán siempre de los primeros en despojarse del peto para saltar al campo y dar el primer relevo. En un segundo escalón tendremos a Asensio, Hazard y Ceballos; mientras que Rüdiger, Nacho o Lucas darán alternativas a los titulares en varios partidos.
Toca resolver dudas. Comienza la temporada.
HALA MADRID Y NADA MÁS.
