DUDAS DESPEJADAS

Victoria contundente en Balaídos. 1-4 y tres puntos más en un inicio de Liga en la que el Real Madrid jugará sus primeros tres partidos a domicilio.

Quizá el marcador, visto el juego del Celta, durante la primera parte fundamentalmente, fue un poco abultado. Pero todo tiene su explicación. El Madrid tiene dos registros muy distintos, pero ambos efectivos. Y eso está trabajado por Carlo Ancelotti.

Por un lado, equipo es capaz de controlar el juego, aunque a veces parezca que el equipo está replegado. Cuando esto ocurre, se ve un grupo organizado, comprometido y con actitud de poderío defensivo. Lo que tienen en la cabeza está clarísimo: «aguantemos el empuje, que llegará nuestro momento». Planteamiento de control. Si tienes la pelota, tocas. Si la pierdes, te organizas.

Y por otro lado, el equipo sabe que en un partido de ida y vuelta tiene todas las de ganar. Sobre todo en estos partidos en los que su pegada es demoledora. Con espacios y con los jugadores que tiene esta actual plantilla, este estilo lo veremos muy a menudo. Pero expliquemos esto, porque este estilo tiene nombres propios.

El jugador que decanta el estilo de juego es Toni Kroos. Cuando juega Toni, el Madrid baja la marcha, toca más, tiene mayor precisión y menos fallos. Una garantía para controlar el partido, para matarlo con el balón en nuestros pies. Y cuando esto ocurre, si Modric está en el campo, éste actúa de guía. El primero pone la pausa y el segundo acelera el ritmo cuando ve oportunidad de hacer daño. ¿Pero qué pasa cuando no juega el alemán?

Cuando no juega Kroos el Madrid es muy distinto. Como se ha dicho, pierde efectividad en la salida de balón, precisión y control; pero gana en intensidad, en ruptura de líneas en conducción y en atacar como una estampida. Ahí se ven jugadores como Fede Valverde, Camavinga o Vinicius. El uruguayo necesita campo (estoy seguro de que se queja de que sólo mida 105 metros, porque necesita 210) y Kroos relentiza su salida. Camavinga rompe líneas con una facilidad pasmosa (su físico se lo permite y su calidad lo ratifica) y Kroos le hace tocar más, en paralelo, porque Toni tiene el timón. Y Vinicius porque le ponen balones en largo o en carrera, pillando al defensor retrocediendo, lo cuál dificulta aún más poder tapar al brasileño. Cuanto juega Kroos, el ataque es más estático y cuando Vini encara, tiene dos o tres defensas encima.

Que quede claro que esto no es una crítica a Kroos. Todo lo contrario. Es una bendición que el Madrid pueda disponer de ambos estilos de juego.

Y queda por comentar el debate de la semana. ¿Tchouameni sí o Tchouameni no? Mi respuesta es: SÍ, SIN LUGAR A DUDAS.

El francés de 22 años tiene un poderío físico pocas veces visto en jugadores de su edad. Va bien por arriba, por abajo, recupera, impone y se maneja a las mil maravillas en una posición que, tácticamente, quizá se la más complicada de jugar en el fútbol actual. Estamos de acuerdo en que sólo es su segundo partido, pero apunta maneras. Sólo le falta perder esa timidez que ayer, en la primera parte, se le vio. Eso y que Carleto le de confianza y minutos.

Dos de dos y seguimos sumando.

HALA MADRID Y NADA MAS.

Publicado por J.Molina

Blog personal de fútbol

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