Tres partidos de Liga. 2 empates y una victoria. 5 puntos y a 4 del líder, el Barcelona.
Esto no tendría mayor impacto si no fuera por la sensación que está dejando el equipo a comienzos de este año. Año en el que todos los madridistas habíamos hecho de esta plantilla una plantilla invencible. ERROR. Y, pensándolo bien, quizá sea mejor ahora recibir la hostia de realidad que más adelante… Toque de atención, Ancelotti preocupado y revuelo en el entorno.
En el plano futbolístico (el propio Ancelotti ha dejado claro que el problema está aquí) el equipo no carbura. No tiene fluidez en ataque, pero tampoco es ordenado en defensa.
Ofensivamente ya lo comenté en mi anterior post. Hay un atasco en el centro del campo, una falta de claridad y una ausencia de toma de mando, preocupante. El ritmo de juego es lento y la movilidad es nula. Todos los balones al pie, sin explotar espacios.
El madridismo se acuerda de Kroos, porque en una obra se necesita un buen arquitecto. Y ahora, sin la mente pensante, los obreros no saben por donde empezar.
Defensivamente es probable que estemos ante el mayor caos en mucho tiempo. Las distancias entre las líneas es grotesca. Los tres de arriba se desentienden de ayudar, el centro del campo trata de tapar agujeros y la defensa se mete en bloque bajo, por lo que dicha distancia aumenta.
Anoche el centro del campo estaba compuesto por Tchouameni, Valverde y Modric. El croata empezó por delante, siendo la punta de un rombo que dejaba a su espalda al francés y al uruguayo solos ante el peligro. Las Palmas sólo tenía que meter a dos jugadores entre líneas para ganar superioridad y recibir en 3/4 partes de campo de cara a la defensa rival.
Primer movimiento en salida de balón de Las Palmas:
La salida de balón es limpia debido a una mala disposición táctica del Madrid. La distancia entre la primera línea «de presión» del equipo está muy alejada del centro del campo (Modric salta a la presión y deja descubierta la línea media, con Tchouameni muy anclado atrás) Cuando el jugador de Las Palmas recibe el balón, Tchouameni debe dejar a su marca para saltar al poseedor del balón, llegando tarde y dejando a sus espaldas a un jugador libre de marca.
Y lo mismo pasa en el otro perfil. Si salta Tchouameni, es Valverde el que se queda solo.

Segundo movimiento en salida de balón de Las Palmas:
Se genera superioridad (cuadrado gris) con 4 jugadores del Madrid descolgados (Mbappe, Brahim, Vinicius y Modric). Esto supone que Las Palmas afronta un ataque con 8 jugadores frente a 6 defensores del Madrid.
Las opciones del poseedor del balón aumentan (cuadrados rojos) y la defensa se ve desbordada. Los jugadores de Las Palmas que se sitúan entre líneas, tienen la posibilidad de darse la vuelta y encarar de frente a una defensa con 40 metros a sus espaldas. Muy complicado de defender.

Ya en la segunda parte, con el marcador en contra y la necesidad de darle la vuelta al partido, el Madrid mejoró. Las Palmas reculó a un bloque más bajo y el Madrid, a fuerza de empujones, fue creado ocasiones. Hasta que llegó el penalti y el empate (coincidiendo con la salida de Güler, quien trabajó entre líneas, Rodrygo, con mayor movilidad que Brahim y Fran García, con mayor profundidad que la que ofreció Mendy)
A partir de ahí, poco más. Un Madrid con prisas pero inoperante. Salió Endrick por Vinicius en el min 83 (ojo con este cambio porque creo que al brasileño no le hizo mucha gracia) y tuvo dos ocasiones (tenía que haber salido bastante antes…)
NOTAS APARTE:
- Vinicius: está fuera. No sé si es por la llegada de Mbappe, que le quita portadas, si por la supuesta oferta de Arabia, que le haya podido descentrar, o simplemente porque no está fino.
No es el Vinicius que encara una y otra vez. No es el Vinicius que juega a un ritmo mucho más alto que los otros 21 jugadores de campo. No es el Vinicius que juega para el equipo.
Es un Vinicius egoísta, un Vinicius que no ayuda y que está más pendiente de lo de fuera que de lo de dentro. Y así no marca las diferencias. O quizá sí, pero en contra. - Banquillo: quizá tengamos la plantilla con mayor calidad de la historia del Real Madrid. Jugadores excelsos en lo técnico. Jóvenes con una calidad fuera de dudas.Y son ellos quienes deben ponérselo difícil al técnico. Los que deben dar un paso al frente, tomar las riendas y asumir responsabilidades. Los Brahim, Güler o Endrick, principalmente, deben dejarle claro al técnico que tienen, o deben tener, las mismas posibilidades de jugar que los Rodrygo, Bellingham, etc. Ahora, en este momento de caos e incertidumbre (junto con las lesiones que haya), deben colarse en el hueco que éstos les dejan. Y, por el momento, no lo están haciendo.
Carlo Ancelotti ha dicho en rueda de prensa que ha detectado el problema y que tiene solución. Y que depende de él. Eso me gusta, que asuma su responsabilidad, pero ojo… ALARMA, CARLO.
HALA MADRID Y NADA MÁS.
