AL BORDE DEL ABISMO

Distinto horario, mismo equipo. Así se presentaba la segunda jornada de la Champions en el Bernabéu. El rival a priori, sencillo. Y digo a priori porque el Madrid, últimamente, es capaz de complicarse la vida ante cualquier equipo. Hoy tocaba el Brujas, pero ya han pasado por el feudo madridista equipos como el Valladolid y el resultado ha sido el mismo.

La alineación de plenas garantías. A priori, vuelvo a repetir. Y es que jugar con Courtois, Carvajal, Ramos, Varane, Nacho, Casemiro, Kroos, Modric, Hazard, Lucas Vázquez y Benzema, debería intimidar a cualquier equipo de Europa. Actualmente ya no es así, y nos empeñamos en no querer verlo…

Courtois ha abierto el debate en la portería. Sus actuaciones, unidas a la salida del querido Keylor, han hecho del belga un candado abierto. Un portero te debe dar garantías y hoy, el belga, lo único que ofrece son dudas. También es cierto que la defensa no ayuda, pero siempre se ha dicho que el portero del Real Madrid debe saber que juega con eso. Supuestamente tendrá que intervenir pocas veces (aunque esto hoy suene a risa), pero cuando tenga que hacerlo, tendrá que hacerlo bien. Hoy se ha llevado los primeros pitos de un Bernabéu que le ha dado el primer toque de atención, y él debe ser consciente de ello. En el descanso no ha aparecido. Se ha filtrado que, debido a un virus, he tenido que marcharse a casa con mareos y vómitos. El madridista duda de esto debido al estado de forma del guardameta, pero no nos queda otra que creerlo.

En el lateral derecho hay voluntad, eso nunca falta. Sin embargo, en el izquierdo, con esa misma voluntad, es insuficiente. Nacho no ha llegado ni una sola vez a línea de fondo para poner un centro en condiciones. No es jugador para el Real Madrid, por mucho que le queramos como madridista y canterano que es. Todas las contras del Brujas han llegado por su lado. Cuento las horas para ver de nuevo a Mendy.

En el centro del campo, Kroos y Casemiro son indiscutibles. Sólo hace falta ver cómo se recupera Modric, porque les falta un acompañante. Quiero pensar que Luka está falto de ritmo, porque no estoy preparado para ver su decadencia. Y mención aparte merece Lucas Vázquez. Es canterano, es madridista, pero si Nacho no tiene novel para jugar en el Real Madrid, el gallego ni hablemos… Siempre ha destacado por luchar cada balón y por encarar al rival, llegar a línea de fondo y poner centros buenos a los delanteros. Hoy sólo podemos destacar lo primero. Y casi mejor, porque cada vez que encara, o pierde el balón o tropieza él solito. ¡Qué duro es verlo…pero es así! Balón que toca, balón que deja tener sentido en un deporte como el fútbol.

Y arriba Hazard y Benzema. El primero inédito (y lleva así desde que jugó su primer minuto) y el segundo, a buen nivel, pero sin suerte hoy. Hay que pedir más a Hazard y lo debe demostrar. Pero ojo, hay que tener una cosa clara (y sé que lo sabemos): NO ES CRISTIANO. Ni dentro, ni fuera del campo. Es un gran jugador, pero ni es determinante para ganar un partido (o al menos hoy por hoy), ni es un líder. Tiene un estilo distinto, anárquico, de regate, de esconder el balón, pero a veces le sobra. Debe asociarse más con Karim, y éste le hará mejor. De no ser así, mal pronóstico le doy.

Y hoy el resumen del partido es sencillo: dos fallos, dos goles. Salimos penalizados de cada error, pero en el fútbol actual, eso te saca de una competición. Los jugadores lo saben. Y así nos hemos ido al descanso, con cara de tontos. En la segunda parte, arrancamos con ganas, con mejor fluidez del balón y con algo más de llegadas, pero la mayoría estériles. Un gol de Ramos nos daba vida (en posible fuera de juego, todo hay que decirlo) y a falta de unos minutos el cabezazo de Casemiro nos daba las tablas. Poco más se jugó. 2-2 contra el “todopoderoso” Brujas en el Bernabéu. Un punto de seis posibles en fase de grupos. Insuficiente. Veremos cómo acaba esto, pero pinta mal.

Mi sensación es que el equipo no quiere o no le pone luchar por todo. Se han acostumbrado a centrarse en una competición y les funcionó. Ahora parece que les importa más la Liga, pero CUIDADO. El que estudia sólo para aprobar, suele terminar suspendiendo.

¡HALA MADRID!

DERBI DESCAFEINADO

Llegaba el derbi. Uno de esos partidos que se viven con más intensidad que el resto (salvo el clásico, claro), porque desde hace ya mucho tiempo, nuestro rival es el Barcelona, y no el Atleti (con todos los respetos para los «indios»). Y llegaba en un momento de la temporada en el que no se puede dilucidar muy bien si los equipos optan al título o no. Pero era el derbi, y como todos, son más que tres puntos.

La alineación del Madrid estaba un poco en entredicho. Con Nacho de lateral izquierdo, debido a las bajas por lesión de Marcelo y Mendy. Con un centro del campo en el que Zidane daba la sorpresa con la entrada de Valverde acompañando a Kroos y Casemiro, y con una delantera que es la delantera titular para esta campaña (Benzema, Bale y Hazard). Vinicius, el gran sacrificado.

El partido no dio mucho para comentar, y ya van varios en esta temporada. No se puede destacar ninguna jugada en concreto, ningún detalle de calidad en los 90 minutos y con la sensación de que ambos equipos trataron de buscar más la protección que el simple hecho de salir a ganar. Del Atleti se puede esperar, pero del Madrid no. En todo caso, puedo llegar a entender que , en el momento en que se encuentra el equipo (con muchas bajas y con la incertidumbre del buen juego), se prefiera no recibir goles para afianzar la parte defensiva (tan criticada por el aficionado), que apostar por un juego fluido y de ataque.

El resumen de los tiros a puerta de ambos equipos lo dice todo. Dos paradas importantes de Oblak y una de Courtois. Nada más en 90 minutos. Fue un juego constante de mediocampistas, donde Thomas y casemiro se llevaron los honores (con lo que eso conlleva). Kroos acertado en el pase y Valverde desplegando físico en los 105 metros que mide el campo. Por eso jugó el uruguayo y no James. El charrúa te aporta recorrido, despliegue físico y presión alta. Para ello, prescindimos de el toque, la combinación y el último pase que aporta siempre el colombiano. Y la delantera lo notó, porque no existía la figura de enlace entre el centro del campo y la delantera.

En defensa, Varane y Ramos parece que empiezan a coger el tono que se les presupone a dos pedazo de centrales, pero aún lejos de su mejor nivel. El francés sufre para darle salida al equipo desde atrás y el español con sus problemas que le acompañan últimamente. Y uno, por encima del resto: cada vez que un delantero le saca de su zona, el Madrid sufre. Como haya un jugador entre líneas del equipo contrario, el Madrid las pasa canutas. Zidane debe darse cuenta de eso. Ramos no anticipa y cada vez, según van pasando los años, recula más y sufre en cada balón a las espaldas de Casemiro o si sale a banda para hacer la cobertura al lateral.

Las notas positivas son, y por este orden, la recuperación de Modric y el estado de Benzema. El croata aportará salida del balón, clarividencia en ataque y sobretodo (de lo que el equipo adolece), rapidez en las combinaciones. Y del francés, ¿qué decir? Está en estado de dulce. cada balón que toca, le da sentido a la jugada. Baja a recibir, combina y cuando llega, llega con peligro (lleva ya 5 goles esta campaña).

Y como nota negativa, ante todas las demás, el estado de forma de Hazard. El belga debe ser la estrella del equipo, el que encare, el que decida partidos. Y ahora mismo no es así. No sé si es por el sobrepeso del que se habla, o de la falta de ritmo. Es cierto que acaba de salir de una lesión, y que necesita conocer a los compañeros y el estilo que quiere Zidane, pero si es la estrella, se le debe pedir como lo que es. Estoy seguro de que llegarán sus mejores momentos, y los disfrutaremos, pero me queda la duda de si será el jugador que todos esperamos o simplemente un buen jugador.

Y el martes, el Brujas. Con el equipo necesitado de puntos en Champions, debe jugar bien y despejar las dudas (además de ganar, por supuesto). Esperemos que el equipo belga pague los platos rotos del catastrófico partido de París. Yo, al menos, confío en que así sea.

¡Hala Madrid!

LÍDERES

El empate del Athlétic de Bilbao en Leganés nos ponía el liderato a tiro. Y lo hicimos. Sin brillos, sin alardes, pero lo hicimos. No era un partido en que tuviéramos que jugar bien (que se hubiera agradecido, sí), y más viendo la alineación con 8 cambios respecto al partido anterior que había planteado Zidane. Es cierto, y justo en defensa de Zizou, que hay un derbi a la vuelta de la esquina, de ahí los cambios.

El partido comenzó soso y terminó ilusionando, debido a dos jóvenes actores en los que los aficionados hemos puesto muchas expectativas. Vinicius y Rodrygo. Rodrygo y Vinicius. La dupla brasileña que ha maravillado en las categorías inferiores de la amarelha, y ahora comienza a tener convocatorias con la absoluta, pide paso en el Real Madrid (ni más ni menos)

Como el partido no tuvo aportes de gran calidad ni mucho que comentar (salvo decir que Casemiro más vale que no se constipe), me prefiero dedicar a comentar los dos detalles de los pequeños brasileños.

En primer lugar, Vini. El chaval lleva un tiempo (demasiado) con una presión fuera de lo normal para un chaval de 19 años. Ni fue lógico que se le diera el peso del equipo durante la desastrosa temporada pasada, ni ahora es lógico que se le pida que tenga la misma relevancia en todo un Real Madrid, como lo pueden y deben tener otros jugadores. Eso, por supuesto, es culpa, por un lado de los madridistas que enseguida, queremos que un chaval que viene de un país como es Brasil (con un juego mucho más lento, con una defensa mucho más permisiva, etc.), y por otro (quizá más grande) de todos esos periodistas que han hecho del crío, un próximo «balón de oro». Ni una cosa ni la otra. Vinicius Jr es un gran jugador, con un talento distinto, con una capacidad de desborde que pocos tienen, pero no es más… al menos hoy en día. No sabemos si el día de mañana explotará en un continente como es Europa, con un fútbol más rápido que el brasileirao, con unas pautas defensivas a prueba de grandes jugadores, y con una cantidad de partido competitivos, mucho mayor que allá. Por eso no hay que pedirle, hay que animarle y confiar en él. Espero que Zidane lo entienda así y le aporte al chaval eso que tanto desea, como se pudo ver cuando marcó el gol. Llorando, descompuesto por quitarse un gran peso de encima.

Otro caso bien distinto es el de Rodrygo. No ha tenido minutos aún, ni esa presión que sí tiene Vinicius. Al fin y al cabo, Rodrygo acaba de llegar y los periodistas no han tenido tiempo de echarle mierda por los fallos que pueda cometer. También es cierto que se le ve, quizá, un jugador más completo que Vini, y con más gol, pero no por ello con más potencial. Recibió un balón largo de Casemiro, y en carrera, hizo un control precioso y encaró al defensa, al que superó como el que desborda un banderín. Fácil y sencillo (y para toda la familia, madridista en este caso).

2-0, 2 niños brasileños y 2 ilusiones. Cada uno con su peso en el equipo, pero con la confianza de que mañana, serán importantes en este club.

Líderes en una semana convulsa después de perder en París, pero primeros en Liga. Veamos si en el derbi seguimos con el mismo espíritu. Confío y deseo que así sea.

Hala Madrid!

COMPROMISO Y ACTITUD

Los madridistas sólo pedimos eso: compromiso y actitud. Con ambas cosas y el talento que tienen los jugadores, es mucho más sencillo ganar los partidos. Y hoy se ha visto. La diferencia entre el partido del miércoles y el de hoy no es tan grande si nos centramos en los detalles. El miércoles faltó compromiso y actitud. Nada más.

Hoy el equipo se presentaba en casa del hasta ahora líder con muchas dudas y con el fantasma de París sobrevolando las cabezas del aficionado, del entrenador y del propio equipo. Se pudo ver en los primeros minutos. Se habló en el vestuario, se pidió compromiso y solidaridad defendiendo, y así fue. La carrera de Gareth Bale en el minuto 90 es el claro síntoma de ello.

El partido fue un constante trabajo táctico, con dos equipos que presionaban la salida del balón del adversario y apretando muy arriba. Un centro del campo poblado y con dificultades de ambos equipos para sacar el balón jugado. Y en eso, el Madrid suele ser mejor. El equipo salía de la presión a dos toques, buscando al compañero mejor situado y sin complicaciones cuando se veía agobiado. Vamos, lo mínimo que se puede pedir a un grupo de profesionales. Lo del miércoles no fue así, y fueron los mismos jugadores.

Labor especial y destacada la de Mendy en el lateral izquierdo. Adoro e idolatro a Marcelo, pero el portento físico que es el francés, gana enteros. Y yo lo tengo claro: dependiendo del equipo que tengamos enfrente y del daño que podamos sufrir en banda izquierda, debe jugar uno u otro. Está claro que Marcelo te da una salida de balón que no te la da Mendy, y que sumamos un jugador más en ataque cuando juega el brasileño, pero cuando nos enfrentamos a equipos que inclinan su juego ofensivo por banda derecha, Marcelo sufre. Y no sólo Marcelo.

El mejor parado de que juegue el lateral francés es Ramos. Por un motivo evidente: no cae tanto en banda, porque con las subidas de Marcelo, obliga al central a tapar ese costado en la recuperación del rival, y eso implica que el equipo sufra al bascular a ese costado. Y eso con Mendy no pasa.

Otro jugador que agradece que juegue Mendy en el lateral es Hazard, que aunque hoy se le ha visto muy implicado en tareas defensivas, sabe que tiene las espaldas cubiertas con el francés, cosa que con Marcelo no. Es cierto también que el brasileño aporta una salida que no tiene ningún otro lateral en el mundo, por eso Zidane debe elegir a su lateral en función del planteamiento que desee hacer en cada partido.

El centro del campo hoy ha cumplido. Casemiro es inamovible, Kroos cuando no pierde balones es una maravilla y James cuando enlaza, lo hace con una clarividencia digna de los mejores mediapuntas. Eso aporta al equipo y salida clara de balón, para que éste llegue a los jugadores que ocupan las bandas en clara ventaja.

El colombiano también merece un apartado aparte. De no contar para Zidane, se está viendo que se desgasta en cada partido y que con la calidad que tiene, es fijo en el once el Madrid. Si sigue así, aportará muchas cosas y será complicado que el técnico francés le deje fuera. Compromiso y actitud, le sobra. Es el digno jugador para portar el título de este artículo.

Y arriba Benzema. ¿Se puede tener más calidad? Todos sabemos que no es un 9 nato, pero cada vez que toca el balón, destapa el frasco de las esencias. Se asocia, asiste y marca. Ni un pero. Este año se vuelve a echar el equipo a las espaldas y todos lo agradecemos. Es nuestro 9 y si sigue así, le espera una temporada con grandes números en lo individual. Esperemos que el colectivo le acompañe.

En resumen: tres puntos muy importante en un estadio complicadísimo y ante un rival al que todos los años nos cuesta mucho meterle mano. Hoy esa mano, que sigue vendada, es la de Karim.

Así, sí. Hala Madrid!

IMPERDONABLE

Algo más de 24 horas después del paupérrimo partido que nos regaló el Real Madrid, me siento a escribir mi opinión acerca del momento que vivimos. Pensé en hacerlo anoche, pero como sé que en un futuro volveré a leer lo que escribo en este humilde blog personal, no quería desperdiciar mi precioso tiempo en manchar mi amor por el club de mi vida.

Hoy algo más relajado, pero sin perder la frustración y el desasosiego que me provocó ver al equipo así, me siento frente al portátil a escribir mis sentimientos, mis ideas y por qué no, mis experiencias en un trabajo que depende en gran parte de la motivación. Esa motivación que le falta al equipo de Zinedine Zidane.

Sin entrar en detalles del partido en sí, que no tiene mucho que comentar y que se resumiría en una sola frase («Nos han dado un baño»), debo decir que me parece imperdonable la actitud de un equipo que, en el minuto 50, dejaba de intentar un mínimo requerido a cualquier equipo de categoría infantil o superior, que es darle el balón a uno de tu mismo equipo.

Prefiero centrarme en detalles que ocurren fuera del campo. En el vestuario, en los despachos, en la lista de convocados o en la alineación que presenta un entrenador que morirá con sus ideas (lo cuál es de agradecer porque eso quiere decir que tiene una idea, y no como pensamos muchos, que le falta ilusión e imaginación para dar la vuelta a la situación).

Para empezar, ayer, al terminar el partido, me hice dos preguntas: de los 11 jugadores que salieron de inicio, ¿cuántos y quiénes están a un nivel aceptable? ¿Cuántos de ellos podrían ser a día de hoy indiscutibles en un equipo puntero de Europa? Y la respuesta aún no la tengo. Quizá Mendy, Casemiro, James, Bale, Hazard,…No! Únicamente Benzema está a un gran nivel. Es el único que responde a lo que debe ser un jugador del Real Madrid. Es triste, pero es así.

Por otro lado, recordé la pretemporada que hizo el equipo, y me dí cuenta de que esta sensación ya venía de mucho antes. No es casualidad que se terminara la liga como se terminó (aunque lo asociábamos a que ya no tenían nada por lo que luchar), no es casualidad la pretemporada que se hizo (lamentable en resultados, en juegos y en planificación, por supuesto) y no es casualidad que se haya empezado como se ha empezado esta temporada. La fórmula en sencilla:

MALA PLANIFICACIÓN + EQUIPO DESGASTADO + ENTRENADOR OBCECADO

Esa mezcla te lleva a situarte en la cuerda floja y depender del talento. El talento se tiene, pero va desapareciendo poco a poco. Por eso se ganarán partidos, pero no porque haya una idea de juego, unos automatismos, una presión alta tras pérdida de balón, un dibujo definido, un repliegue correcto o una circulación rápida de balón. Y sin todo esto, no se ganan títulos.

El fútbol de hoy requiere de un fuerte despliegue físico, y cada vez son más mayores; de unos laterales incisivos, y no los tenemos; de un centro del campo que coja el balón, se ofrezca y haga circular el balón con alegría, y de eso también andamos justos (ayer teníamos en la convocatoria a tres mediocampistas si contamos a James como centrocampista); y una solvencia defensiva, de la cuál carecemos desde hace años.

La planificación pintaba bien a principios de verano. Chicos jóvenes con ganas de hacer grandes cosas, nombres importantes como Hazard, Jóvic, Mendy y una segunda línea de garantías: Militao, Ceballos, Llorente, Nacho, etc. Sin embargo, todo ha sido lo opuesto a lo que se pensaba: James y Bale desterrados (de los cuales ahora debe tirar porque no ha conseguido buscarles salida), los jóvenes talentos como Kubo, Odegaard, Vinicius, Rodrygo, Reguilón, Ceballos, Llorente, etc…cedidos, vendidos o incluso jugando en 2ªB. Un desastre de planificación, vamos…

Y ahora toca buscar culpables: ¿Zidane?, ¿Florentino?, ¿los jugadores? Ayer subía un tweet en el que decía algo así como que si yo fuera el capitán del Madrid (ojo! que no pido que lo haga Ramos, que bastante tiene con preocuparse de la boda, el documental y el Hormiguero), entraba hoy, día después del partido, al entrenamiento, organizando una reunión con mis compañeros. Y ahí iba yo a dejar las cosas claras. Mas tarde subí otro tweet comentando lo que me ocurrió como responsable de ventas en una empresa en la que trabajaba. Tuvimos un mal mes en las ventas, reuní a todos los comerciales, puse la comisión que ganaba ese mes encima de la mesa (no era gran cosa, pero mucho más de lo que algunos de esos comerciales ganaría cualquier mes) y les dije: «El que luche por esto, estará conmigo. El que no, puede coger la puerta» Algunos se callaron. Otros bajaron la cabeza y solo dos me dijeron que estaban en mi barco. A partir de ese momento, sabía con quién podía contar para revertir la situación. Eso debe hacer Zidane, y si no lo hace, es él quien debe abrirse la puerta y salir. Sencillo.

Veremos si Zidane coge la puerta o hace ver al equipo la camiseta que representan. Espero que sea lo segundo, la verdad.

DESCONEXIÓN

Cuarta jornada de liga. Vuelta al Bernabéu. Nervios e ilusión por partes iguales. Nervios por la situación que atraviesa el equipo e ilusión porque llevábamos dos semanas sin fútbol.

El Madrid se plantaba con una alineación controvertida, por la baja de Modric y la ausencia de Bale por sanción. Eso sí, con Hazard en el banquillo esperando su oportunidad. Y Rodrygo. El brasileño era convocado por primera vez en liga y los madridistas teníamos muchas ganas de verle.

El once inicial con la misma defensa de siempre, un mediocampo con Casemiro, Kroos y James, y una delantera con Lucas Vázquez en derecha y Vinicius en izquierda. Benzema nuevamente de punta. Y en el banquillo con todos los fichajes. Areola, Militao, Mendy, Rodrygo, Hazard y Jóvic. Y Nacho completando la banca. Supongo que se podría hablar de revolución de banquillo.

En los primeros minutos del choque, dudas. Nada raro… Y entorno a los 12 minutos, el equipo cogió el balón, presionó arriba tras pérdida del Levante y se crearon las mayores ocasiones. El Levante era un juguete en manos de un Madrid irreconocible. Hasta dejé el móvil en la mesa para prestar atención al juego (algo que no hacía desde hace mucho mucho tiempo)

Tres fogonazos, tres goles. Nos íbamos al descanso con un 3-0 que, me atrevería a decir, me parecía corto por la cantidad de ocasiones que había creado el equipo. Todos contentos, partido «resuelto» y buen momento para ver a Eden, Rodrygo y Militao, al cuál le espera un buena prueba el miércoles en Champions (Ramos está sancionado).

Los jugadores salieron del vestuario relajados (Marcelo y Vinicius riendo en el túnel dejaban una imagen en la que cualquier madridista les hubiera dicho: «Señores, empezad bien, que ésto no ha acabado». Y así fue. 45 minutos de los de los últimos tiempos. La presión ya no era la misma, la circulación de balón bajó hasta aburrir, y comenzaron los despistes y las faltas de concentración.

Y una mención especial para Ramos. Qué pena da ver como un jugador de su categoría y su historia, no es capaz de mantener un nivel aceptable. Todas (y cuando digo todas, es TODAS) las veces que sale de su posición, llega tarde y hace falta. Y todas, TODAS, las veces que es encarado por un jugador, le sobrepasan con una facilidad como lo haría cualquier padre de su hijo. Es desesperante, pero es Ramos, el capitán, con lo que eso conlleva. Jugará y seguirá jugando, esté bien o mal.

Volviendo al partido, porque no quiero enredarme en críticas, comenzó a apretar el Levante. No por el juego desplegado por el equipo granota, sino por la falta de intensidad del Madrid. Se sabía que jugando así, terminaríamos sufriendo, y así fue. Eliminadas las clausulas del miedo, nos marcaba nuestro Mayoral (al que aplaudo desde aquí por las declaraciones de madridismo que tuve después del partido). 3-1 y lo que quedaba. Después Melero, tras un fallo defensivo de Carvajal, que es claramente otro de los que se debería mirar el nivel. 3-2 y tocaba sufrir con 15 minutos por delante.

Antes de esto, Hazard (saliendo en el min 60)se había creado dos ocasiones el solito, demostrando de lo que es capaz de hacer el belga. Un poco individualista bajo mi punto de vista, pero entiendo que quisiera agradar… También había entrado Militao. Y con el 3-2, Jóvic lo hacía por Benzema. Una vez más los cambios esperados.

Y a falta de 3 minutos para el 90, Courtois nos salvó. Un remate a la salida de una falta lateral, que desbarataba el portero. Susto y final del partido. 3 puntos como bálsamo a la liga. Ahora, a pensar en el miércoles.

Ojo! No se nos olvide! Zidane dejó un dardo en rueda de prensa: «Miré al banquillo y es lo que tenía…» No sé si es un mensaje a la directiva o simplemente una excusa. Si era lo primero, mal. Si era lo segundo, peor.

«HAY QUE SABER DISFRUTAR DE LOS EMPATES»

Ya lo dijo Solari: «Hay que saber disfrutar de los empates». Meses después Zidane dice que «el empate es bueno». Y claro, empiezo a pensar que estoy equivocado. Tengo 39 años (a una semana de cumplir los 40, pero no quiero hacerme a la idea) y he mamado que todo lo que no sea ganar, no es meritorio. Y no lo es porque somos el Real Madrid. No quiero un entrenador con esa mentalidad, con esa idea.

Esa frase tendría sentido si estuviéramos hablando de un partido de ida en casa de un gran equipo europeo en semifinales de Champions (incluso en cuartos, si me apuras), pero no contra un Villarreal (con todos mis respetos a sus aficionados) en la tercera jornada de liga. En la misma que ya nos hemos dejado dos puntos la semana pasada en casa contra el «todopoderoso» Valladolid (nuevamente, respetando a los aficionados pucelanos)

El Barça pinchó el sábado contra el Osasuna, es cierto, pero no debe ser la imagen en la que deba fijarse el Real Madrid. Ya han salido diciendo que el Atleti ha ganado sus tres partidos por la mínimo y que el Barça también ha pinchado. Y eso lo aprendí de mi madre, muy inteligente ella, cuando venía con las notas del trimestre y el miedo metido en el cuerpo por lo que se avecinaba, y le decía: «Me han quedado tres, pero a Jaime le han quedado cinco». Ella, con cara seria, me decía: «¿Y por qué te fijas en Jaime y no en Roberto, que ha aprobado todas?». Y tenías que agachar la cabeza sabiendo que tenía más razón que un santo. Pues eso es lo que falta en el Real Madrid: AUTOCRÍTICA.

Y ahora, una vez diagnosticada la enfermedad, toca lectura del partido. Un partido al que llegábamos con lo mismo que en la jornada anterior, salvo James. La alineación cambió y el esquema, también. Salíamos con, a priori, una defensa marcada con la entrada de Mendy (el mejor del partido, bajo mi punto de vista). El problema que habíamos tenido en la temporada pasada por esa banda con el equipo amarillo, hizo que Zidane apostara por tapar esa autovía con el francés, dejando fuera a Marcelo. Perdíamos en salida de balón y en ataque, pero ganábamos en sobriedad y físico. Samu Chukwueze era un puñal y Zidane lo sabía. Primer punto positivo para Zizou.

La media estaba formada por Casemiro, Kroos, Bale y Lucas Vázquez. Los dos primeros comenzaron mal, sin velocidad en la salida de balón. El alemán porque necesita a un compañero que le eche una mano en buscar alternativas (seguro que echaba de menos a Lukita), y el segundo porque su función no es esa. El brasileño es un hombre de contención, más táctico, menos dotado técnicamente para mantener el balón y entregarlo con ventaja al compañero. Bale por la izquierda aportaría centros de peligro y con la seguridad que le ofrecería a priori Mendy, tendría posibilidades de crear peligro. Es su banda, y se nota. Ahí hace daño y todos lo sabemos. Nada que ver con el jugador que cuando aparece por la derecha, pierde su lado bueno.

Y Lucas. Ay Lucas!! Mira que me cuesta y me ha costado siempre criticarte, pero es que se me hace más difícil aún el defenderte ahora. Lucas no es jugador para el Real Madrid, y nunca lo ha sido. Es un jugador que aporta sacrificio, pero poco más. Un jugador que juega por banda, además de ayudar en defensa (que lo hace), debe aportar desequilibrio, desparpajo y desborde. Y ni una, ni las otras. De verdad que no recuerdo la última vez que encaró y se fue con solvencia de su rival. Y ya no es que no lo haga, es que lo intenta y se cae, se tropieza o le da una patada al aire, como ocurrió ayer. Es una pena, pero el Real Madrid no puede permitirse tener una ficha, por muy canterano que sea, ocupada por un jugador mediocre.

Y la delantera formada por Jóvic y Benzema. El serbio apareció poco (más que en otros partidos, pero poco), y el francés aportó lo de siempre. Frescura e intención en esos metros finales, pero esta vez sin suerte. Aún así, es el mejor del equipo, sin duda.

Un planteamiento distinto que, creo recordar, no hemos probado ni en pretemporada (la vez que se intentó, a los pocos minutos Nacho fue expulsado y Jóvic tuvo que salir del campo). Y ahí tenemos otro problema. El entrenador no da con un dibujo definido, y prueba. Y cuando pruebas, salen resultados imprevistos. Y no nos lo podemos permitir.

Una primera parte mala, bastante mala, donde los primeros 20 minutos fuimos un muñeco en manos del equipo castellonense. El claro ejemplo fue la CAGADA (en mayúsculas) de Ramos en el minuto 12. En esa salida de balón lamentable que tiene el equipo, el de Camas se embolicó y nos costó el gol. Y es que Sergio no está bien. No está bien cuando sale al campo, porque fuera del campo está más que entretenido (boda, documentales, caballos, vacaciones,…) Y Varane más de lo mismo. En fin…

El resto, poco que añadir. Empatamos en la jugada anterior al descanso con una buena combinación entre Carvajal (al que también se le debería dar un toque de atención) y Jóvic con un taconazo soberbio. Culminaba la jugada Gareth Bale, que empujaba la pelota que le ponía el jugador de Leganés. Al menos nos íbamos al descanso con el sabor de boca de que «cuando se quiere, se puede». Esperaba un partido nuevo en la segunda parte.

En la reanudación el Madrid salía mejor. Con balón, con garantías de querer ganar el partido. Volcado. Llevando el ritmo. Vamos, lo que se le pide que mantenga durante gran parte de cualquier partido. El Villarreal se sentía atado de pies y manos, pero no lo rematamos. Dejamos que tomase aire, hiciera cambios en su esquema y volviera a coger ritmo. Y llegó su gol, porque el Madrid es muy muy vulnerable en defensa. Balón que sacaba Courtois a bocajarro y después empujaba a la red su jugador ante la mirada de la defensa blanca. Otra vez había que remar. Se mascaba la tragedia. Y en una de esas, aparecía Bale por la derecha que, con un buen disparo, empataba a dos el encuentro. Y es que Gareth, aun estando a medias, es el jugador con mejores cualidades de cara a gol. De defenestrado a salvador de puntos.

Empate a dos. 5 puntos de 9 posibles y la sensación de que el equipo no funciona, que es lo más preocupante. Pero claro…ellos entienden más y «hay que saber disfrutar de los empates». Iros al carajo!

#FLORENTINODIMISIÓN

Hay que ser idiota. Es lo único que se me ocurre decir cuando veo en Twitter que #FlorentinoDimision es Trending Topic en España.

Twitter es un arma de doble filo, y por ende, internet. El avance tecnológico nos ha llevado a mejorar en muchos aspectos, pero no nos damos cuenta de que ese avance, a veces, deja claro la estupidez que alberga en cada uno de nosotros. Estupidez que raramente se utiliza en beneficio común.

Siempre se ha dicho que el ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor. En el universo futbolístico, al igual que en la vida, se sabe que se vive del presente, aunque muchos nostálgicos, como yo, nos guste regocijarnos en el pasado.

“El hombre es un lobo para el hombre” dijo Thomas Hobbes. Al filósofo inglés, considerado uno de los fundadores de la filosofía política moderna, no le faltaba razón. Hoy, los madridistas piden la dimisión del segundo (por eso del respeto a Don Santiago Bernabéu) mejor presidente del club en 117 años de historia. Pero todo tiene una explicación, o eso quiero pensar…

Los que ya peinamos canas, utilizamos Twitter de una forma usual. Generalmente sabemos, por la experiencia de los años, que han existido épocas duras, complicadas y hasta me atrevería a decir que vergonzosas en el mejor club del mundo. Por eso, entre otras cosas, valoramos lo que tenemos, criticamos lo que hay que criticar y esperamos pacientemente que mejore día a día el equipo. Sabemos que es el Real Madrid, y el Real Madrid son palabras mayores para enterrarlo antes de tiempo.

Mi sensación, y quizá me equivoque, es que la «gente joven» utiliza las redes de forma equivocada. Han crecido con ellas y saben los entresijos de ellas. Como ganar seguidores, como moverse entre los distintos usuarios, y lo que es peor: saben cómo hacer daño si lo desean. Y hoy es el claro ejemplo.

Si la estupidez no tiene límites, la ignorancia y la falta de personalidad, menos. Nos creemos (y hablo en general), todo lo que sale en Twitter, Facebook e incluso en cualquier periódico digital, cuando todos sabemos que quien maneja la información, maneja el poder. ¿Y qué es lo que todo ser humano pretende? PODER. De ahí que soltemos un bulo, nuestros seguidores le den RT y se haga viral. Y ya estaría. Ya tendríamos una noticia falsa o inventada corriendo como la pólvora, con miles de personas que la creen a pies juntillas.

Y hoy toca #FlorentinoDimisión. Hay que atizar al presidente que nos ha permitido presenciar a los mejores jugadores del mundo en nuestro estadio. Los Figo, Ronaldo, Beckham, Cristiano, Ramos, Modric y Hazard (por incluir nombres actuales) vinieron de la mano de Florentino. (Ya sé que algunos dirán que Cristiano vino con Calderón, pero el verdadero presi para el luso siempre ha sido Florentino). El mismo presidente que va a remodelar el estadio para convertirlo en un verdadero templo. El mismo presidente que, no sólo ha saneado las arcas del club, sino que ha situado al club en el más rico del mundo en cuanto a ingresos de marketing.

Pero en España ya se sabe que todos sabemos de todo. Economía, política, fútbol, etc. Quizá no sepamos gestionar ni la economía de nuestras casas, pero joe! ¿Cómo no puede ver Florentino que el fichaje de Neymar es rentable? Si es que somos muy muy listos!

Tan listos tan listos que parecemos TONTOS.

«Pater dimitte illis, non enim sciunt, quid faciunt»

EL DÍA DE LA MARMOTA

Cómo si de la película de Harold Ramis se tratara, Zidane se metía en la piel de Bill Murray en «Atrapado en el tiempo».

Hoy volvía el equipo al Bernabéu. Hoy volvía la afición al estadio. A su casa. Y a todos nos gusta sentirnos seguros en nuestra casa. Quien no pone alarma, pone rejas, y quien no, una puerta blindada. Todo con tal de sentirnos seguros. Y el Madrid lleva tiempo dejando la puerta abierta. Como diría mi padre, «esto parece el coño de la Bernarda».

Cualquiera que lea esto, pensará que el equipo ha sido un desastre, y no ha sido así. Hemos visto una primera parte buena (ojo! no muy buena…) Se han tenido al menos 8 disparos, de los cuales sólo dos han ido a puerta. Se ha visto presión arriba (iniciada siempre por Kroos) y al equipo involucrado defensivamente, cosa que es raro ver en este equipo.

Además de la ilusión generada por la vuelta a casa del equipo, Zidane nos ha regalado la presencia de James en el once inicial. James y Bale, que también volvía al estadio. Y sirvió como sutil hipnotismo para la afición. Todos pendientes de James mientras el equipo dominaba y creaba ocasiones medianamente claras. El problema es que el balón no entraba. Y es complicado que así ocurra cuando tu mayor recurso es poner balones desde los laterales al punto de penalti y no tienes a Cristiano. 45 minutos aceptables en cuanto a juego, pero 45 minutos en los que nos teníamos que haber ido al vestuario ganando.

La segunda parte atisbaba prisas y muestra de ello es la entrada de Vinicius en el minuto 55 cuando Zizou es de cambio en el 60, 75 y 80, aproximadamente. Salía el descaro al campo y se marchaba a la ducha James. No sé si por un tema físico o porque Zidane pensó que, los experimentos, mejor con gaseosa.

El brasileño comenzaba en la izquierda, con Bale aún en la derecha. A los pocos minutos, cambio de bandas. Y se notó. Bale es mucho más jugador en banda izquierda. Genera más peligro, encara, se marcha en carrera y las pone como con un guante. Nos faltaba un rematador, y ahí salía Luka Jovic (por un Isco que sólo dejó buenos detalles donde acostumbra. En el centro del campo, no donde se hace daño) La idea de Zidane seguía siendo la misma. Poner el balón desde la banda y esperar que alguien remate. Y la primera arrancada de Bale (desde la izquierda, por supuesto), terminaba con el remate de Jovic a la cruceta. Y entre tanto, contra tras contra del Valladolid que mostraban las carencias defensivas del equipo. Una vez Casemiro y otra Ramos, abortan los más que seguros 1 contra 1. Nuevamente estábamos en el alambre. Como antaño.

Y llega el minuto 82. Un mal centro a media altura de Varane es bajado por Benzema, que a media vuelta suelta un latigazo cruzado que acaba en la red. Soltamos el aire. 1-0 y 3 puntos. Pero no iba a terminar ahí la cosa… Era el momento de tener el balón, de aguantarla, de no jugar con fuego. Y no podía ser de otra manera. Balón perdido (minuto 88) en el centro del campo y defensa descolocada (son dignas de estudio tanto la acción de Sergio Ramos en la que no muestra nada de contundencia en el slalom de Óscar Plano, como la diagonal que tira Carvajal desde el lateral derecho dejando su zona al descubierto) Una vez más nos ponen la cara colorada defensivamente. Una vez más dejamos al descubierto las carencias de un trabajo táctico lamentable.

Sin tiempo para reaccionar, empezábamos mal una vez más en nuestro campo. Cuando cuentas con el mismo equipo, mismo entrenador y mismas carencias, sueles obtener el MISMO resultado. No falla.

LO IMPORTANTE: SUMAR

Jornada 1. Llega el momento. Las cartas boca arriba. Empieza la Liga de la peor pretemporada que yo recuerdo. Y, pese a mis dudas, empezamos bien. Con una victoria a domicilio. 1-3 en Vigo y con sensaciones más que buenas. Respiramos.

Si hace unas semanas hubiéramos imaginado la primera jornada de Liga del Real Madrid, hubiéramos dedicado los titulares a la presencia de Eden Hazard. Sin embargo, el belga está lesionado y el equipo se presentaba en Vigo con la misma alineación que podría haber presentado en cualquier jornada de la ya olvidada liga pasada. Courtois en la portería, Odriozola y Marcelo en los laterales (Carvajal cumplía sanción) y con Ramos y Varane de centrales. Casemiro, Kroos y Modric formaban esa medular de todos ya conocida de memoria, y el ataque era para Vinicius, Benzema y Bale!!! Sí, Gareth Bale. Saltaba la noticia.

El galés, defenestrado por Zidane desde hace meses, empezaba la Liga como titular. El mismo que en pretemporada no había contado casi para el técnico francés, ahora salía de inicio en el once madridista. Bajo mi punto de vista, comprensible.

Puedo entender que no quieras a un jugador en tu equipo, por las razones que sean. Para eso se le paga a un entrenador, para que tome decisiones. Y ésta parecía que estaba clara. Hasta ayer. Lo que no podría entender es que, si tienes a un jugador de sus características y su potencial, y si no has conseguido buscarle una salida, no contases con él. Bale, a pesar de que muchos quieran tenerle lejos, si le tenemos enchufado, es de los tres mejores jugadores de esta Liga. Sus cualidades son únicas, eso es indudable. Y por eso me alegro. Me alegro que podamos (por lo visto hasta ahora) contar con él un año más. Es un jugador que se debe cuidar, se debe mimar y se debe sacar su máximo partido. No puedes «malvenderlo», ni cederlo, porque no es un jugador cualquiera.

Otra de las novedades fue Vinicius. No creo que sea un jugador muy del agrado de Zidane, a decir verdad, pero la verdad es que la afición está ilusionada con él. Fue la gran aparición de la pasada temporada y hoy sigue siendo un estandarte de la plantilla madridista con tan solo 18 años. No sé si se lo ha ganado, pero hay que reconocer que jugadores de ese corte, hay pocos. Que encaren, que hagan dudar al lateral, con potencia, descaro y sobretodo, ganas. Veremos si estábamos equivocados o no con él, pero si hay que darle minutos a alguien, es a él. Yo, confío.

El partido, si nos ceñimos a él, tuvo algunos detalles importantes. Courtois parece ser que se ha hecho con la portería en la Liga, mientras que Keylor Navas deberá esperar a la Copa para aparecer en el once. La defensa de cuatro, como debe ser en un equipo de la talla del Real Madrid, en la que seguimos viendo que Ramos no es el Ramos que queremos. Marcelo en buen estado de forma siendo el Marcelo que hace daño. Pocos laterales han tenido tanta importancia en tres cuartas partes de campo como el brasileño. Juega y hace jugar. Si le tenemos así durante mucho tiempo, el Madrid es otro. Y Odriozola… digamos que voluntarioso (por decir algo). Al chaval no se le puede echar en cara falta de actitud o compromiso, porque lo da todo en cada jugada. El único pero, la jugada que da origen a la jugada más polémica (si dejamos de lado la esperpéntica expulsión de Modric), en la que, pudiendo despejar el balón fuera del estadio, se lía y pierde una pelota que podría haber generado el 1-1 justo antes del descanso.

El centro del campo cumplió con creces. Si antes he hablado del tridente Casemiro, Kroos, Modric, sería justo tener que hacer una mención al cambio que ofrecía el equipo en cuestión táctica. Atacábamos con un 4-3-3, pero defendíamos con un 4-1-4-1. La implicación defensiva de los hombres de banda (Bale y Vinicius) les permitía a Modric y Kroos coger aire. Los largos desplazamientos en coberturas hacia las bandas a los que nos tienen acostumbrados el alemán y el croata, ayer no se dieron. Y es un acierto el planteamiento, porque Kroos no tiene un recorrido muy amplio (no ocupa tanto campo) y Modric ya tiene unos años, y no podemos reventarle a correr para cubrir los espacios que ocupan los laterales contrarios y que dejan vacíos nuestros hombres de banda. Casemiro es casi sobrenatural, pero sólo casi.

El jugador que le da equilibrio al equipo hizo un partido muy serio, como casi siempre. Más implicado en la defensa que en el noble arte de sacar el balón jugado, hizo que nos demos cuenta de que su trabajo es ése. Como decía un entrenador que tuve: «Si no sabes multiplicar, dedícate sólo a sumar». Pues eso, Casemiro que sume. Que suma muy bien.

Kroos hizo un partido de los más completos que recuerdo. Golazo incluido. Pocas pérdidas y salida de balón a uno o dos toques, como nos tiene acostumbrados. Cuando el alemán está en plan «jugón», hace que todo funcione. En el fútbol, lo difícil es hacerlo fácil, y nuestro germano lo hace a las mil maravillas.

De Modric se suele hablar mucho. De lo necesario que es, de la importancia que tiene en este equipo, etc, pero por desgracia, ayer le vimos más apagado. Y terminó expulsado. Aún, horas después de ver la jugada, y leyendo el tweet que escribió en su cuenta, no nos queda a nadie ninguna duda de que además de un enorme jugador, es una excelente persona. No voy a entrar a valorar si es expulsión justa o no (ya lo dejé claro en mi cuenta de Twitter @FTB79), pero si así van a ser tomadas este tipo de jugadas, creo se están cargando el fútbol.

Y arriba Benzema, Bale y Vinicius. Gran partido del francés, con gol y con un impecable movimiento dejando solo a Lucas Vázquez. El resto del partido, aportando lo que sabe: fútbol. De Vinicius…decir que no fue su día. Aportó trabajo, compromiso y pequeños detalles, pero sin resultado.

Bale ofreció una gran primera parte. Enchufado desde el primer minuto y aprovechando la oportunidad que le ofreció Zidane. Si su compromiso es el que ha demostrado en el primer partido de liga, será importante durante todo el año. También confío en él, y espero que Zizou también lo haga.

Los cambios, los esperados y en los minutos esperados. Zidane no va a cambiar, y debemos contar con ello. Lucas por Vinicius para aportar más trabajo cuando se expulsó a Modric y nos quedamos con diez. Isco por Bale para tener más el balón; y Jovic por Benzema. Puesto por puesto.

El único pero: JAMES. El colombiano entró en la convocatoria y parece que Zidane va a tener que quedarse con él. Si finalmente se queda, Zidane le ofrece confianza y el jugador asume su rol y mejora su comportamiento fuera del campo, tenemos un fichaje inesperado. Un jugador nivel TOP que ya conocemos de lo que puede ser capaz de darnos. Esperémosle que no nos defraudará. Estoy convencido.

En resumen, un partido completo. Línea por línea mostrando seriedad y compromiso, eso que tanto exigimos a todos los jugadores que portan la camiseta blanca del mejor club del mundo.

Primera jornada, primeros tres puntos. Esto no ha hecho más que empezar.

HALA MADRID.

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